Hoy es ese típico día del año en el que acabas haciendo todo con prisas. Quieras o no siempre te va a surgir ese cambio de último momento que bloquea todos tus planes. Compras con prisas, comes con prisas, hablas con prisa, te atragantas con prisa.., etc.
Son esas típicas cosas que solo te ocurren una vez al año y justo en este mismo día. Te mentalizas ya desde por la mañana de que será un día increíble, vendrá toda tu familia (ya que solo en estas fechas conseguís reuniros todos), te pondrás guapa, porque la ocasión lo merece, y estarás indecisa toda la noche porque realmente no vas del todo a gusto. Luego llegará esa foto familiar, la típica de cada año en la que cada uno pone su mejor cara y sonríe, con la ilusión de que algo en el nuevo año cambiará y su vida dará un cambio radical por completo, que olvidándoos de todo lo malo buscaréis algún modo de no aferraros a cualquier recuerdo doloroso, o al menos lo intentaréis por unas horas.
Después llega la cena, que al final tanto cúmulo de marisco, champagne y turrón acabará contigo y te verás en la obligación de decir ‘Uf, estoy llenísimo, no puedo más. Me espero a las uvas’ que eso siempre suele funcionar. Pero claro, nunca faltará la abuela que te ponga más turrón, más champagne y más marisco delante de las narices porque resulta que has adelgazado un montón desde la última vez que os visteis. Y así quién no acaba cediendo.
En estas reuniones lo típico era esperarse al postre para que, aunque sea una vez al año, tu familia se interesara por tu vida sentimental y empezaran por el típico cuestionario. Pero no, una vez los dejas entrar por la puerta de tu casa ya están ansiosos por saber de ti. Y es lógico, tu vida ha podido cambiar mucho de un año a otro.
Entre tanto hablar y tanto comer os acordaréis que en menos de cinco minutos empezará el año nuevo, ese que todo el mundo está deseando.
Suenan los cuartos y no falta el típico que siempre se adelante. Primera campanada; todo sale genial. Segunda y tercera campanada; ya empiezas a tener muchas uvas más de las que quisieras tener dentro de la boca. Ya vamos por la undécima campanada; y lo has logrado, este año no te has atragantado, y aún consigues hablar aún con diez uvas en la boca. Llega la última campanada e intentas de la manera que sea que la uva entre en la boca, porque esa uva tiene que entrar en la boca. Y al final, de la manera que sea, todos conseguís tragaros todas, aunque siempre sale el típico que acaba escupiéndolas quién sabe dónde. Ahora llegarán los besos y los ‘Feliz año, bonita’ que te toca recibir con una sonrisa, ya que el sentimiento tiene que ser recíproco ante la otra persona.
En resumidas cuentas, en esto se basaría la noche vieja, una última noche del año que muchos aún la reciben con ilusión.
Pero por favor, un poco de sentido común, ¿a qué le dais tanta importancia? ¿qué veis con tanta ilusión? Mañana subiréis la persiana y nada habrá cambiado, tú vida seguirá igual de rutinaria que siempre, tendrás a tu familia, a tus amigos, nada habrá cambiado. Empiezas el año como lo terminaste. ¿Y qué pretendíais, que vuestra vida diera un cambio radical de la noche a la mañana? No os equivoquéis, podréis tener un año mejor o peor, pero siempre, por la razón que sea, habrá momentos que te marcarán más o menos.
"El amor es sufrido y considerado, nunca es dejado. El amor nunca es jactancioso o engreído, nunca es grosero o egoísta, nunca se ofende ni es resentido. El amor no haya placer en los pecados de los demás y se deleita en la verdad. Siempre está dispuesto a excusar, confiar, esperar y soportar todo lo que venga.” - A walk to remember
martes, 31 de diciembre de 2013
lunes, 2 de diciembre de 2013
Como si fueran burbujas de champagne francés.
Es tiempo de autodestrucción, de disparar sin adornos. Prenderé fuego al colchón que reventó nuestros otoños. ¿Por qué no existen tumbas de dos? ¿Por qué el adiós se siente en vena?.
Amamos lo que perdimos, queremos lo que envenena, y así nunca nos salen las cuentas. Quemamos las alturas, besamos el polvo y nos calamos hondo...
Amamos lo que perdimos, queremos lo que envenena, y así nunca nos salen las cuentas. Quemamos las alturas, besamos el polvo y nos calamos hondo...
sábado, 30 de noviembre de 2013
He sido una cobarde disfrazada de valiente.
Como dejes que alguien te destruya ya no hay vuelta atrás. Qué hacer si lo que me destruye es también lo que me hace vivir intensamente, qué hacer si mi destrucción es a la vez mi vida. No puedo dejar mi vida, la necesito y lo sé porque cuando pienso que la pierdo, que ya nunca volverá a estar conmigo se me cae el mundo, me destruyo... me destruye. Que si me rompes y estoy rota al menos prefiero estar así, pero contigo. No puedo soportar la idea de que si decidiera romper esto y alejarme de ti otros brazos serían los que te abrazasen y no los míos. Otra mano sería la que agarrarías y otra sonrisa es la que provocarías y no la mía. No podría no escuchar tu risa... que me gusta exageradamente. Después de todo, pasara lo que pasara siempre hemos acabado uniéndonos de nuevo. He luchado tanto por estar aquí, por tenerte, que me da miedo la idea de mandarlo todo a la mierda. Siempre pensé en como sería todo cuando estuviéramos juntos, juntos de verdad; yo lo único que quería era eso. Cuando al fin lo conseguí pensé ¿y ahora qué? ¿Qué es lo que va a pasar con nosotros?. Ahora he sido capaz de entender que a veces, que dos personas se quieran no es suficiente y que tú consigas tu objetivo y des todo de ti tampoco. He comprendido que el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren...
Y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres, porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren ~ Joaquín Sabina.
Y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres, porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren ~ Joaquín Sabina.
domingo, 13 de octubre de 2013
Y ya nadie cree en nosotros.
'Amar es sufrir. Para evitar el sufrimiento se debe no amar. Pero entonces se sufre por no amar. Luego, amar es sufrir, y no amar es sufrir. Sufrir es sufrir. Ser feliz es amar. Ser feliz es, por tanto, sufrir. Pero sufrir hace que uno no sea feliz. Así, para no ser feliz, se debe amar, o amar para sufrir, o sufrir de demasiada felicidad. Espero que estéis tomando nota.'
- WOODY ALLEN.
Es que siempre había amado más de la cuenta, y a veces solo hay que amar lo justo para no llenarte.
Si te vas, si me dejas, ¿de quién voy a escribir?, si mis letras son tuyas y hablan sobre tenerte y por poco no. Para qué escribir si no me vas a leer, para qué leerlas si no hablan de ti.
miércoles, 2 de octubre de 2013
Pursuit of happiness.
-Le quieres... ¿verdad?
+Sí, pero no como a ti. Lo de él es diferente. Es ligero, más sencillo y me hace muy feliz.
-Y yo no.
+Lo nuestro es un gran amor, es complicado, intenso, nos consume a ambos. Por mucho que discutamos y nos peleemos o hagamos como si nos hubieramos olvidado, nos atrapará. ¿QUÉ ES LA FELICIDAD COMPARADO CON TODO ESO, NO?
A veces tenemos que sacrificar pedacitos de felicidad para ser feliz de una forma distinta, una felicidad más complicada; pero cuando la consigues, ya no hay nada en el mundo que te pueda parar los pies, nada. Y darías todo lo que fuera para que esa felicidad nunca se marchara. Y es que estoy hecha de pedacitos de ti.
domingo, 21 de abril de 2013
Lejos del cielo.
Entendería que fuérais de subidos si valiérais algo, mientras tanto me desmarco de lo vuestro, porque ahí fuera hay mucha puta que quiere vernos jodidos. Pero se les cae el orgullo al suelo cada vez que canto. Y me levanto, y en serio que ya no busco nada. No quiero ser el rapero que suena en tu cama. Quiero que me escuches solamente si me entiendes, quiero que me entiendas sin que tengas que escucharme. Te pusieron por las nubes sólo para dejarte caer, yo también sé medicarme con mil historias. En braile, leyendo tus labios y tirando tierra, todo por hacerme un hueco en tu memoria. Si del amor al odio hay un paso que nos corten las piernas. Claro que le quieres, pero a él eso le da igual. Cuando el pasado me ladra le pongo un bozal, y punto, pero cuando enseña los dientes empieza a molestar. Nada que merezca la pena se marchará, nadie que merezca la pena te dejará marchar. Escarcha en las retinas, yo a mis anchas por mi ruina, tus heridas fueron mías, y las mías ¿dónde están? No me llames cielo si se lo estás dando a otra. Odié ser la otra, y ahora mataría por serlo. Apuesto mi culo a que me pierdo por el tuyo. Yo me basto, y no es justo. Yo y mi inconformista. Los míos graban por pistas, los tuyos lo hacen por pasta. Dibujando constelaciones en tu espalda, no es que rompa mis promesas, es que no fueron sinceras. Seguiré en la línea de torcerme por las noches, y derrocharé el encanto con aquel que lo merezca.
jueves, 14 de marzo de 2013
Si te hablo de mí.
Vida mía, aquí tienes la canción que te debía, la que no supe escribirte cuando todavía te tenía.
Despierto cada día con la amargura de vivir sin haber hecho feliz a quien mas quería, porque fuiste tú la que me saco de la droga y de la ruina, perdón por cada lágrima.
Me duele la cabeza de llorar en la distancia, solos tú y yo viviendo en las montañas, mi diosa de la caza, mi Afrodita, lo último que se pierde es la esperanza. Me cuesta respirar en tu ausencia, tengo esa ansiedad de la que hablabas, la extraña sensación. Que te quiero y ya es tarde pero no se acabó porque nunca dejaremos de querernos. El único, el primero, el último y eterno, intento no pensar en ti pero no puedo.
Nadie va a sentir lo que yo siento, a tu lao no pasaba el tiempo, ahora hay cosas que ya entiendo eh, soy un tipo complicado ya, lo siento. ¿Dejar de luchar? antes muero en el intento. ¿Por qué no estás aquí? Te echo de menos, tus abrazos, tus besos, todo eso que solo tú y yo sabemos eh, me da igual lo que pase, lo que piensen después de esto.
No sé ni que decir, no he vuelto a sonreír, hasta la puta almohada me ha preguntao por ti, si has vuelto; para volverte a ir eh, va por nuestras vidas, ya lo sabes, el yo no te olvida, aquí tienes la canción que te debía eh. ¿Donde estás? ¿Donde estás? ¿Donde estás cuando más te necesito? solo pienso en ti y en los sitios que no fuimos y no hay tumbas para tantos sueños muertos, llevo tatuao en el corazón un
La canción que te debía eh, aquí la tienes, se me hace eterno... este tiempo de descuento.
~ La canción que te debía- Ihon.
martes, 19 de febrero de 2013
Puedo prometer, y prometo, que no habrá nadie que te quiera más que yo.
Se me pasó por la cabeza pensar en ti, ¿qué locura, verdad? De echo quise escribirte en una carta lo que nunca fui capaz de decirte. Pero ésta vez me toca a mí, quiero escribirte todo lo que siempre sentí, y nunca dije. Escribir todo lo que pasó en una carta que jamás te enviaré, que jamás tendrás.
A día de hoy sigues siendo igual de importante:
¿Qué tal todo?, ¿aún me recuerdas?
Ya ha pasado mucho tiempo, aún ni sé si te acordarás de mí. Tengo que decirte que cada día que pasa me acuerdo de todos esos momento donde lo éramos todo aún sin ser nada. Quería confesarte que desde ese día que te fuiste todo cambió, lo único que me mantiene en vida es saber que si algo no cambió fueron mis sentimientos. Que no miento si te digo que todavía siento. Es muy raro ver cómo pasa todo. Y me duele ver que la vida sigue, y tú con ella. Que a estas alturas ya no pueda hacer nada, es inevitable querer intentarlo. Es muy duro seguir así, ¿y qué me queda, vivir soñando? No creo que se pueda. Quizás por costumbre, o quizás por amor. Lo que tengo muy claro es que hasta el día que no te olvide todo esto no se irá. Todo sigue igual desde el día que te fuiste. Y ya que no hace falta que te diga que si quieres volver aquí me tendrás, pero he de recordarte que siempre me tuviste, y que se te dio por olvidarme sin más. Pero parece que fue ayer, aunque ha pasado tanto tiempo desde nuestro último 'adiós', que no puedo soportar ver cómo te alejas. Tú siempre dices que lo que tiene que pasar pasará. Entonces vuelve, estoy segura que éste no es nuestro final.
A día de hoy sigues siendo igual de importante:
¿Qué tal todo?, ¿aún me recuerdas?
Ya ha pasado mucho tiempo, aún ni sé si te acordarás de mí. Tengo que decirte que cada día que pasa me acuerdo de todos esos momento donde lo éramos todo aún sin ser nada. Quería confesarte que desde ese día que te fuiste todo cambió, lo único que me mantiene en vida es saber que si algo no cambió fueron mis sentimientos. Que no miento si te digo que todavía siento. Es muy raro ver cómo pasa todo. Y me duele ver que la vida sigue, y tú con ella. Que a estas alturas ya no pueda hacer nada, es inevitable querer intentarlo. Es muy duro seguir así, ¿y qué me queda, vivir soñando? No creo que se pueda. Quizás por costumbre, o quizás por amor. Lo que tengo muy claro es que hasta el día que no te olvide todo esto no se irá. Todo sigue igual desde el día que te fuiste. Y ya que no hace falta que te diga que si quieres volver aquí me tendrás, pero he de recordarte que siempre me tuviste, y que se te dio por olvidarme sin más. Pero parece que fue ayer, aunque ha pasado tanto tiempo desde nuestro último 'adiós', que no puedo soportar ver cómo te alejas. Tú siempre dices que lo que tiene que pasar pasará. Entonces vuelve, estoy segura que éste no es nuestro final.
Posdata: Recuérdame. Recuérdanos.
martes, 22 de enero de 2013
miércoles, 16 de enero de 2013
Hay momentos que deberían ser eternos.
Y con esos momentos me refiero a infinitos recuerdos. Momentos en los que de alguna manera, creía que no eran reales pero estaban siendo, estaban ocurriendo y para mi sorpresa, no ocurrían en mi mente; eran jodidamente reales. Y lo mejor de todo, no eran como pensaba, eran aún mejores. Verás, tenerte ahí de nuevo, a mi lado, encima, debajo, oyendo tu respiración. Me besabas como si me debieras esos besos que dejaste de darme un día. Me acariciabas como si no quisieras que me fuera. Me abrazabas tan fuerte... y yo que te había echado tanto de menos. Todo lo que susurrabas me hacía pensar que todo había vuelto a ser igual, como antes, como yo tanto deseaba. Dormir abrazada a ti, sintiendo que estaba en casa, no había nada más perfecto. Y no, no es casualidad, no lo fue. Nuestra historia comienza hace mucho tiempo, más tiempo del que creía, más tiempo del que imaginé hasta que me di cuenta. Me di cuenta de que esto, 'tú y yo' por llamarlo de alguna forma, había comenzado cuando menos lo esperaba; con un simple abrazo, uno o varios besos en la mejilla, caladas de un cigarro que nos unían en el parque, risas que hacían de nuestro día más llevadero, miradas que se entendían, que se comprendían, miradas de cariño que se transformaron en esto. Pero a diferencia de ti, he aprendido a frenar y a disfrutar. He aprendido a no acelerarme con cada palabra que sale de tu boca o con cada paso nuevo que das, te preguntarás porqué. Fácil, al final siempre retrocedes, acabas dando marcha atrás, te vas por donde viniste, te marchas, te esfumas. Prometes cosas que no cumples. Cuando te veo marchar siento algo que me dice 'Frena de una vez, puede que no vuelvas a verle, no de la misma forma' . Que cuando te tengo y te veo bajar por esa pendiente pienso: ¿Volverá?. Siempre vuelvo a casa con la duda de si volveré a besarte, de si volveré a tenerte tan cerca que no sienta nada más, que nada más me importe. De si continuará esta historia tan... 'bipolar'. De si me habrás echado de menos todo este tiempo. Pensé que te había perdido y de repente ahí estabas, vestido de traje y vaqueros esperando verme. Solo me basta tu sonrisa para hacerme sentir bien, feliz. Sé que me queda mucho por escribir de ti, sé que esos momentos contigo no pueden ser eternos, sé que el reloj avanza y yo lo hago con él. Los dos avanzamos, hoy contigo, mañana sin ti y así es siempre. Que podría perdonar todas tus cosas malas si dejaras tu orgullo a un lado, si dejaras esa chulería de idiota pero que a la vez me gusta tanto... He aprendido a disfrutar cada momento que vivimos y viviremos pero he aprendido también a no creérmelo, a no tomármelo en serio, porque como ya te he dicho vienes y vas. Pero eh, escucha, te diré una cosa, un día vendrás de nuevo y yo seré la que me habré marchado .
"Y ahí está él y al final sólo ocurre una cosa, llega el puto invierno y no hay vuelta atrás, lo sientes, y justo entonces intentas recordar en que momento comenzó todo y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas. Mucho antes. Y es ahí, justo en ese momento, cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez".
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)





