"A veces solo tengo la fuerza de la costumbre y el mimbre de unos versos que se rompen como siempre. De los deseos solo quedan las pestañas, una canción y un cajón con telarañas, ya solo le hago caso al corazón y a las entrañas que no es poco y así casi nunca me equivoco, llevo muchos años ya jugando en este juego y nada nuevo. Siempre el mismo sol, el mismo foco. Tengo de compañía el silencio y su melodía, soy amante del derroche, despilfarro la alegría si la tengo, porque a veces es tan cara que el dinero no la paga aunque lo intente; Tú siente y compara, dime quién te ampara, dime quien repara cuando el miedo es el que te mira a la cara. Dime quien me salva cuando el dolor a mi me oprime el alma, cuando lloro desde la noche hasta el alba como un niño que de amigas tiene a dos ojeras malva. Y aún así parece que no escuchan lo que digo, no es al sol es a mi sombra a quien persigo, a veces es verdad que la amistad es un castigo pero, que Dios me parta si traiciono a algún amigo. Yo hago aviones de papel que solo vuelan hacia el alba, escribo con la piel para poder llegar al alma. He perdido amigos, canutos, también dinero pero lo único que duele de verdad es lo primero. Y lo segundo, tener a quien querer en este mundo; a pesar de las tormentas poder mantener mi rumbo.
Yo voy con la esperanza del que todo lo ha perdido y así todo lo que viene es bienvenido. Yo soy de esa clase de torpes que les duelen más las palabras que los golpes.
Yo, prefiero demostrártelo a decirte que te quiero, sé que el material de las palabras es ligero y que la vida es corta, el reloj un embustero, todo lo que importa no se compra con dinero. Pero que le voy a hacer si el placer es pasajero, cuesta amanecer en esta jungla de acero, con poco que ofrecer yo doy siempre lo que tengo porque así lo aprendí a hacer en el lugar de donde vengo. Yo vengo y perdón si llegué tarde a tu chantaje pero, me fui de viaje sin peaje a otro paraje creo, que el maquillaje en el lenguaje es un vendaje feo. Yo, para encontrarme tuve que perderme, tuve que aprender a desprenderme y ahora voy un poco más libre, un poco más triste, en busca de una frase que ya sé que no existe. Solo soy el prisionero del tintero y de tu piel, el guerrero, bucanero, de un velero de papel, el patito feo, el castigado del recreo, otro Teseo de paseo que se quedó sin cordel y aún me queda aire, por suerte mi sombra siempre me concede un baile. Ay de este corazón ciego de orgullo que dice que si no es tuyo ya no quiere ser de nadie.
Nena, véngame si muero en esta batalla y luego llévame junto a la playa y entiérrame en la arena, cerca de la orilla, pa’ que el mar me haga cosquillas y de noche me visiten las sirenas. Me miro en el espejo y te juro que no dejo de pensar que si no encuentro la felicidad lo dejo. Tengo la suerte del que escribe por placer, que sabe que la vida es perdonar y agradecer, con poco más que hacer, escribir y envejecer y esperar a que la muerte tenga labios de mujer. Lo confieso, a veces sueño con ese beso que quite el peso y haga del final el regreso para ser libre en este mundo preso".
Sharif -El increíble-

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