domingo, 22 de julio de 2012

Me entristece pensar que la vida es esta.


Los domingos son para reflexionar, para escuchar esa canción que tanto te gusta una y otra vez. Para prometerte a ti mismo que a partir de este día, todo será diferente. Acaba una semana, empieza otra.
Todo el mundo cae de vez en cuando, pero el amor siempre estará presente. En cada esquina hay razones para seguir creyendo. Es mirar en el fondo de tus ojos y ahí está, aún sigue brillando. En cuanto cae el sol, te empiezo a echar de menos, y la cama es un mal lugar para estar cuando tú no estás allí. Se cierran los ojos y la imaginación vuela hacia lugares que quizá nunca fuimos capaces de imaginar. Es hora de tomar la situación, de guiar en vez de ser guiado, ¿no te parece? Imagínate ser esa persona que siempre quisiste ser, no me hables de imposibles, yo no creo en ello. Estoy dispuesta a alcanzar todo esto. Ya no valen las excusas, trato de impresionarte, es cierto. A veces me siento tan enamorada, tan llena de ilusiones, y te veo tan lejos y entonces pienso: es esto. Lo que busco, lo que te hace caer, lo que al segundo siguiente te eleva, te ilumina... y te vuelve a tirar. Sé mi luz. Dedícame canciones, sácame a bailar, dime todas esas palabras que te rondan la mente, miénteme si quieres. Estoy desecha a veces caigo, y siento que tú caes conmigo. Caemos, lo nuestro desaparece... Pero no tiene por qué ser así. Cada día es una buena excusa para empezar de cero, para hacer todo lo que debías haber hecho desde hace tanto tiempo...un buen día para quererte un poco más. Te quiero decir, siempre te quise decir... que las cosas más importantes a veces son las que no decimos. Si te pregunto una y otra vez lo mismo, no es porque no sepa la respuesta, es porque quiero que me digas la mentira que se esconde detrás. ¿Acaso no la hay? Espero que esta noche vengas conmigo, es una larga noche, vámonos y triunfemos. ¿Por qué no? Tú no eres nadie, yo tampoco; pero en cuanto me crucé con tu mirada, todo cobró un poco de sentido. El destino nos separa, los caminos se distancian, aún queda tiempo, pero cada día es el último día y... ¿cuántos quedan? Cuídame. Te echo de menos aún cuando estás, llámame, quiéreme. No te vayas. Me quedo sin fuerzas cuando me encuentro a mi misma rompiéndome poco a poco. Eres como un extraño a veces, y no quiero más tu amor. Pero lo recupero del cubo de la basura porque eres lo que me repara. Aquí es donde se supone que debería estar, ¿cierto? Tengo ganas de cada mañana darte lo mejor de mí, por si te vas, por si me dejas así. A veces me siento pequeña, indefensa, cuando no llamas. Si pudiera, te lo diría. Tengo un dilema, y tú solucionas todas mis dudas. Sé mi extraño, te necesito cuando me necesitas. Estás a miles de kilómetros y me dices que quisieras estar aquí, entonces te siento junto a mí. Ha sido divertido conocerte, es divertido ir descubriéndote día a día, y que el amanecer rompa el silencio en tu coche, de un largo día del que no esperábamos final. No tenía casi nada que ofrecerte... Sólo te pido que me quieras. Espero que te quedes, tengo la llave, tengo la clave. Espero que los tiempos dorados estén por llegar, y que haya respuesta para todos, y para todo. Que todo cambie, que el mundo gire, que nada resulte lo que parecía ser, y todos nos descubramos a nosotros mismos, que el mundo resulte lejano del de ahora, que se arreglen todos los corazones y todos los hogares. Nadie vivirá más cerca del suelo que del cielo. Iluminemos las noches, son mágicas. La luna esconde un secreto. Que todo cambie, que las mentiras se sustituyan por amor y las personas nunca nos fallen. Que todo cambie, pero que tú, sigas estando aquí. Espero que para cuando todo se haya arreglado, ya esté preparada, esté completa. Que tus sueños se cumplan, que los míos también. De alguna manera, sabré donde estás; de algún modo, estarás aquí, aunque te hayas ido. Y con tu recuerdo permaneceré, y todo seguirá su ritmo. A veces me sentiré sola, la soledad vendrá a mí; saldrán los recuerdos a flote, pero estaré bien. Después de todas estas noches sin dormir, me sienta bien saber que estás aquí. Siempre has querido un poco más, yo siempre te pido un poco menos. Me quedo atascada en algún punto entre tú y yo. No sé dónde está lo correcto. ¿Acaso importa? Los años taparán las heridas. Dime cómo haces tú para recobrar fuerzas, para querer seguir, para no derrumbarte. No hay mejor imagen, que un amanecer... todo parece detenerse, y allí, junto con la luna, todas las penas se quedan.


Dime cuál es tu secreto. 

jueves, 19 de julio de 2012

Es perder el norte, es hacerte fuerte.


Es cuestión de suerte, navegar a la deriva, no saber lo que te espera. A veces siento frío y deseos de saltar al vacío pero de todos estos líos son de los que has aprendido


Somos corazones suicidas.


Odio las despedidas, me calmo las heridas, son vidas cruzadas.

viernes, 13 de julio de 2012

I remember every sunset.

Es el miedo. Es ese sentimiento que nos invade cada día al despertar, cada noche al imaginar, miedo a lo desconocido, miedo a darnos por vencidos, a tirar la toalla de una vez por todas, miedo a no tener fuerzas suficientes para seguir por el camino que has elegido... y esto es así, en ocasiones los caminos se difurcan y puede ser que acabes en el principio de nuevo o que tu final llegue más pronto de lo que esperabas. No hay camino liso ni camino que seguir por mucho que te lo propongas, en ese camino aparecerán personas dispuestas a echarte de él, de tu dirección soñada. Habrá personas, que de él crearán un laberinto en el que tendrás que superar varios obstáculos, lo que te venga encima, que por más mierda que echen tú tendrás que hacerte cada vez más fuerte, a cada caída, a cada pérdida, a cada puta realidad con la que te encuentres. En cambio, habrá personas que te hagan el camino más llevadero, te sonreirán y te ofrecerán su mano y podrás coger su brazo pero, los hay también que te acompañarán en los buenos momentos, en los días de felicidad plena, en los días soleados y color de rosa y después... ¿qué? Poco a poco abrirás las ojos y te darás cuenta que no están, que se esfumaron. Se fueron por donde vinieron. Se suele decir que si no estás en los malos momentos, en los buenos sobras. Cuando te encuentres con el dolor y no sepas ni quién eres, siempre habrá alguien que saldrá en tu busca y te ayudará a salir de ese laberinto al que llamamos vida. Descubrí que no es cuestión de huevos, que no es cuestión de orgullo, que ningún capullo va a luchar por lo tuyo; A eso que llaman miedo .





viernes, 6 de julio de 2012

Cada noche será triste, pero eso ya lo sé.

Pero siempre era así, por las noches mientras llovía o por las mañanas cuando la gente parece ser feliz de otra manera, nosotros siempre igual, tú tirando de un extremo de la cuerda y yo del otro, y cada uno tirando con toda su fuerza. Creo que después se rompió, y no ganó nadie.Que nos odiábamos de lo tanto que nos amábamos, o era al revés, quién sabe, hoy todo queda tan lejos como estrellas ahí arriba. Y nosotros éramos un poco así, pero nadie era dueño de nadie, sólo éramos dos extraños que se pegaban y arañaban. Que después lloraba mientras el otro sangraba. 



jueves, 5 de julio de 2012

Me cuesta abrir los ojos.

No quiero que huyas del mundo, quédate aquí.


Cuando me ves, y finges no conocerme. No mentí. No pensaba cuando decía que te quería. Cada día que pasa, me arrepiento de sentir que te besaba, cada vez que te recordaba. Intentaba recuperar mi dignidad para olvidar los te quiero pronunciados. Los preciosos de esos días, eran los ratos sin ti.

miércoles, 4 de julio de 2012

Echar marcha atrás, volver a un día sin más.

Todo lo que hasta hace unos meses éramos se fue. No queda nada. Tendremos que aprender que todo lo que viene , nos sorprende y se va. Me atrevería a decir que duró lo suficiente para llenarme por dentro. Pero me sabe a poco. Día tras día me ilusionaba, me provocabas sensaciones distintas. Siempre se repetía la misma historia, y de ilusiones no podía vivir. Un paso adelante, y dos atrás. El mismo error constante. Tan tonta fui de creerme todo lo que me decías, por pensar que darte la razón siempre nos llevaría a algo más. Solo pensar que estarías siempre que te necesitara, que luchar por algo inexistente valía la pena. De si todavía quedaba la menor opción, por pequeña que fuera de seguir intentándolo. Así fue , yo nunca me rendía. Por muchas hostias que la vida me diera, a cada caída me levantaba con más fuerza. No me preguntes un por qué , suelo luchar por lo que de verdad me importa. Puede que ahora suene ridículo, incluso no llegues a creértelo. Pero me asaltan dudas de si lo que echo de menos es a ti, o a lo que eras. 

Te quiero y no te olvido, sigues siendo lo que has sido.

Corazones castigados por emociones pisan mis talones.

Y piensas que nadie te ha hecho tan feliz como él ni te ha llenado de esa forma que solo él ha sabido conseguir. Eso es lo malo de este cuento... la felicidad que tenías en aquellos días, es una felicidad que solo él supo darte y donde la encontraste fue en él. Conocías cada una de sus sonrisas, cada uno de sus gestos al enfadarse. Sonreías con solo verle acercarse a ti, amabas su manera de andar. Tan chulo, tan pasota, tan él. Y porqué no, su voz. Esa voz que de repente un día dejas de escuchar y que hoy ya apenas recuerdas. Y cómo no hablar de sus besos, esos que eran los míos. Podría decir infinitas cosas pero me cansé de luchar, de caerme y levantarme después. Eh, para nada me rendí, pero comprendí que quizás había algo mejor que él esperándome ahí fuera, solo tenía que dejar que me encontrara. Pero nunca debes negar lo evidente, fue quién más feliz te hizo, tu estado de ánimo dependía del suyo, te hizo cambiar, te hizo ver una parte de ti jamás vista. Y aunque duela reconocerlo y saber que es pasado, es tarde para echarse atrás porque toda vuestra historia se esfumó sin más.






-Para que quería estar a tres metros sobre el cielo pudiendo estar a tres milímetros de su piel...

martes, 3 de julio de 2012

Por creer en imposibles.




Hola, vengo a no quedarme. A hacer promesas que nunca cumpliré, y a hacerte sentir importante, aunque no lo seas. Porque, recuerda, solo eres un estorbo más entre tantos que hay en mi vida. No me importa lo mucho que me quieras, yo me iré y no quedará más que tú, y tu asquerosa manera de solucionarlo todo. Pero no te enfades, así funcionan siempre las cosas. O así fue como tú hacías. Unos se van, y tú te quedas. Espero que no te importe. Pero voy a irme con otros, y esperaré que todo te vaya bien. Para cuando me apetezca, volver. Y si no te molesta mucho, voy a abandonarte cada vez que me dé la gana. Pero no te enfades, así van las cosas. Yo me largo, y tú te jodes, y me esperas.

Estoy feliz. No me preguntes un por qué, si existe un por quién.

Me haces daño, lo tengo claro. Pero enloquezco cada vez que me dices "lo siento". Y otra vez vuelvo a ceder, no te puedo dejar de querer.

Y seguiré luchando por lo que me da la vida.

domingo, 1 de julio de 2012

Lejos del cielo.




















No te preocupes por las personas de tu pasado, hay una razón por la que no estarán en tu futuro.
Powered By Blogger